Desde las definiciones matemáticas hasta las más espirituales, todas coinciden en algo: implica dos entes y la forma en la que interactúan. Lo que define el tipo o nivel de relación es la profundidad en la que ocurre esa interacción y la intensidad de la fuerza resultante. Al igual que los niveles cuánticos de energía, las relaciones que establecemos con otras personas pasan por diferentes niveles relacionales.
En la infancia puede ocurrir que hayas tenido la sensación de que las relaciones sean algo prácticamente nulo, innecesario. Puede que hayas pensado desde siempre que podrías lograrlo todo sola, que desde los libros y la observación podrías adquirir todo conocimiento necesario. Y en parte es cierto.
Pero en algún momento, al transitar por el miedo, al encontrarte perdida en submundos hostiles y dejarte atravesar por el sufrimiento inherente a la vida, algo cambia. Dejas de pensar en las relaciones como un agujero negro donde se cuela toda nuestra energía sin ningún rédito, para descubrir la clave para re-conectar con el mundo y evolucionar.
Las relaciones nos transforman.
Los círculos
te llaman.
Aquí solo hemos abierto la puerta. Detrás de ella hay seis círculos para recorrer — del saludo casual al compromiso. Sigamos.
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