Hoy nos han hablado de las series numéricas.
Yo me he distraído con tanto número.
Se pueden encontrar muchos patrones.
Hoy nos han hablado de las series numéricas. Yo me he distraído con tanto número, incluso me ha parecido ver un conejo blanco que intentaba ordenar el desorden.
Se pueden encontrar muchos patrones. Pero supongo que, para encajar, hay que descubrir el patrón que el resto del mundo espera que encuentres.
A mí, en cambio, no me calma el orden. Yo prefiero el caos de los números saltando, la libertad de hacer las cosas de manera diferente cada vez.
La maravillosa sensación de la caída sin retorno por la madriguera hacia Wonderland.
Porque en el fondo creo que el caos tiene su propio orden. El orden que habita dentro del caos.