Sueño mucho.
Y me gusta soñar, porque todo lo que sueño existe de verdad.
En algún lugar, existe.
Sueño mucho. Y me gusta soñar, porque todo lo que sueño existe de verdad. En algún lugar, existe.
Puedo tocarlo, olerlo, verlo y sentirlo igual que las cosas del que llaman "mundo real".
Dicen que soy pequeño, pero he viajado mucho. Tanto, que parece que he vivido 500 vidas, o quizá más.
Casi todos los días viajo a algún lugar. Algunos son nuevos, otros ya los conozco bien.
Ayer, por ejemplo, fui a mi montaña. Es muy alta y huele a flores. Está llena de plantas muy raras, de pequeños animales peludos y de cascadas que caen directamente desde las estrellas.
En esa montaña mi mente se calma, y el silencio se vuelve música.
Siempre intento pilotar mi pequeña avioneta de los sueños hacia lugares mágicos, divertidos, luminosos. Pero no siempre lo consigo.
Supongo que aún me falta práctica. Seguiré practicando.