Ser Soñador es entrar a Wonderland por una puerta más adentro. Es donde Absolem te acompaña en lo que pesa de verdad. Es donde tu constelación deja de ser una nube de estrellas sueltas y empieza a tomar forma — la oruga sabia dibuja las líneas que las unen. Y es donde el Sombrerero te abre la mesa con sus naipes.
Este será un servicio de pago en el futuro, porque cuidar lo que se cuida tiene un coste. Hoy entras sin condición. Las 30 plazas Fundadoras tienen el privilegio gratuito de suscripción de por vida. Quien llegue después puede hacerse Soñador con tres meses de prueba y luego 8 €/mes.
¿Qué son los wonders?
Los wonders son la moneda del universo. No son una métrica ni una recompensa por uso. Son el regalo que Wonderland te entrega a cambio de tu compromiso continuo — y la forma en que decides qué pedir cuando pides algo extra.
Como Soñador suscriptor recibes 4 wonders al mes. Se acumulan sin caducidad. Los usas cuando quieras.
Conversaciones con Absolem y el Sombrerero hasta donde la conversación les lleve. Wonderland propone una respiración cuando llega el momento — y tú decides si quieres prolongarla dejando un wonder.
Objetos del universo, también. Cuando una conversación con Absolem te deja algo que quieres guardar, puedes pedir un nimbo personalizado (6 W) — Absolem escribe un ensayo a partir de tus reflexiones. Cuando llegue el momento, podrás también pedir una acuarela enmarcable, una lámina de tu constelación, el libro completo en risografía, un cuaderno de acertijos del Sombrerero. Cada cosa con su precio en wonders.
Si quieres más wonders, puedes pedírselos al universo en paquetes (10 W · 10 €, 25 W · 22 €, 50 W · 40 €). No caducan, no se ganan por uso, no hay rachas. Solo son.
El trial · sin tarjeta
Si llegas después de los 30 Fundadores, eres Soñador durante tres meses sin pagar y sin dejar tarjeta. Cerca del final te enviamos un correo sereno avisándote — sin urgencias, sin amenazas. Si quieres quedarte, das la tarjeta una sola vez y entras como Soñador de pago (8 €/mes). Si no, vuelves a Habitante. La constelación que dibujaste se queda contigo.
Ya eres Habitante.
Reserva tu plaza de Fundador.
Hoy entras al círculo más profundo sin condición. Si quieres además ser de los 30 Soñadores Fundadores, déjanos una dirección para enviarte tu caja artesanal cuando esté lista.
Entra por la puerta grande.
Soñador Fundador en un solo paso.
Te registramos como Habitante, Soñador y, si quedan plazas, como uno de los 30 Soñadores Fundadores. Una pantalla, una decisión.
Ya eres Soñador.
Wonderland está entero para ti.
Absolem te espera cuando lo necesites. Tu constelación se sigue dibujando con cada conversación profunda.
Bienvenida al círculo más profundo.
Cuando la edición artesanal esté lista, te llegará una caja numerada con el capítulo que más haya resonado en tu universo. Te avisaremos por correo cuando salga camino a tu casa.